miércoles, 7 de junio de 2017

El enojo se me pasa muy rápido.

Lo que queda siempre es la tristeza. Es lo que impera, lo que se adueña de mi mente. Si me enojo enserio, lo mas probable es que en un rato mas este llorando en algún lugar.
Es un trauma. No me gusta estar enojado, por lo que me calmo, pero quedo con la pena, con la impotencia que yo mismo me impongo.
Ya era cosa pasada, porque no suelo enfadarme a menudo. Pero cuando pasa es abrumador porque ya no estoy acostumbrado a manejarme en esto. Y no me gusta involucrar a nadie, ni siquiera a los culpables. Lo que me queda es llorar, botarlo todo y seguir adelante.

Pero estoy preocupado, porque llevo tres días seguidos así. Y quiero parar.

9 comentarios:

  1. Eres como yo.
    Haces lo mismo.
    EL problema es que, aunque sabemos que nos daña, lo hacemos igual.

    Lloremos.
    No nos queda de otra.

    Alejarse es muy difícil.
    Romper lazos lo es aún más.

    Y para qué mencionar el decir las cosas.

    Abrazos desde algún lugar.
    Con empatía y cariño.
    Ambas en la misma cantidad.

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Somos unos tontos.
      ¿Que pasaría si explotásemos?
      Quizás nos quedaríamos solos.

      Aunque ambos venimos y explotamos un poco aquí, en el anonimato. Y aun así, no me había sentido mas a gusto con una extraña. Y no me siento solo.

      Gracias, la empatía y el cariño es mutuo.

      Borrar
    2. Una vez me escribiste algo que me llegó tan profundo que le saqué un pantallazo para releerlo, me acuerdo.

      Uno nunca se imagina lo que realmente está pasando con el otro, pero algo se puede hacer para ayudar.

      La empatía ayuda, pero no cura.

      Hay que aprender a ser menos tontos, aunque parece imposible.

      El sentirme más apoyada por un desconocido que por mis cercanos hace que sea más fácil enfrentar. Ver las cosas, que es lo que más me cuesta.

      Porque cómo comprender si conoces, pero sin entender, sin sentir.

      Aprendamos.

      Yo lo intento a diario.
      Ojalá podamos hacerlo ambos.

      Borrar
  2. Desde nuestros anonimatos, me siento tan a gusto leyéndote y siendo leído.

    Cuando tenia 12 años intente escribir algo parecido a un diario de vida para descargarme, tenia unos cuantos problemas. Pero no le encontré mucha utilidad al fin y al cabo.

    Ahora siento que escribir este tipo de cosas, aquí y ahora, me ayuda. Pero es posible que sea porque me lees, quizás solo con tu incierta presencia me funciona esto. No se si generar otra dependencia aquí sea lo mejor, pero lo estoy disfrutando.

    Después de todo, no nos conocemos. El adiós seria definitivo. Pero tiene su encanto esto. Me gusta.

    Es como bailar con mascaras.

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. No sé bailar, pero puedo escribir.
      Que suerte que sea a través de un blog y no una pista.

      Disculpa mi sentido del humor, es horrible.

      Las dependencias nunca son buenas porque las promesas no existen.
      Jamás prometería que te leeré por siempre, pero sí lo estoy haciendo ahora.

      Te seguiré leyendo.
      No sé por cuánto tiempo, tal vez hasta que me quede sin internet.
      Me ha pasado.

      O, tal vez, cuando supere mis inseguridades.

      Tal vez la dependencia es mútua, ahora que lo pienso.

      .

      Por un tiempo pensé que eras una persona. Una muy especial para mi. Pensé que me estaba mientiendo, como siempre.

      Es curioso notar que una persona muy especial sea la que siempre te miente.

      Menos mal que no lo eres.

      Tú no pareces mentir, por eso me agradas.

      Ojalá no dejes de escribir por aquí.
      Nunca.

      Borrar
  3. No hay que guardar apariencias entre nosotros. No veo porque mentir. Y a la vez es bueno tener esta sinceridad aquí. Es algo que aprecio mucho.

    Yo tampoco se bailar, así que seria mas una metáfora.

    Unas cuantas veces he tratado de recordad como llegue a tu blog, pero no lo he logrado. Y quizás no quiero tampoco. Creo que mataría la magia del anonimato, y quizás sea peligroso si te conozco, o me conoces, o nos conocemos.

    No se por cuanto pueda seguir escribiendo, o leyéndote. Pero mientras pueda y lo necesite lo seguiré haciendo.

    Solo espero que si nos dejamos, sea para mejor.

    Te disfruto.

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. La verdad es que estoy acostumbrada a que me mientan.
      Soy de esas personas que le ven seguido la cara de tonta, pero bueno, uno no puede amargarse por eso. Me queda intentar disimularlo.

      Mejor no te acuerdes.
      Tal vez nos conocimos.
      Quién sabe.

      Parte de mi quiere desligarse del blog porque no me gusta reflejarme en nada, pero es mucho pedir para mi misma.

      Llueve super fuerte en este momento.

      Saludos.
      Espero puedas solucionarte.

      Borrar
    2. Esta lluvia no es nada!

      Siento que estoy bien, de hecho, me siento creativo. Volví a escribir, cosa en la que me sentía paralizado.

      Quizás mi próxima entrada sea algo bueno.

      Borrar
    3. Leer algo tuyo me haría la semana.

      Cierto, esta lluvia no es nada.
      Tarde o temprano se tiene que acabar.

      Lo bueno y lo malo nunca duran para siempre.

      Espero leerte pronto.

      Borrar