Un día casi perfecto. Casi.
De no haber sido por un comentario que me arruinara la noche, este día podría haber sido fenomenal.
¿Que tiene de malo el lugar en donde estudie?
¿Que tiene de malo haber cursado todos mis años escolares en el mismo lugar?
"Mente cerrada". Pareciera doler menos de lo que en verdad dolió. Sea la razón que haya tenido para permanecer en mi colegio semi-subvencionado, y no irme a un emblemático, o a un liceo cualquiera, ya sea por plata, por capacidad, por lo que sea... que se me encasille de esta manera realmente me duele.
Aquel niño cuyos profesores mal pagados alentaron e instruyeron mas allá de la materia escolar, aquel al que se le dieron esperanzas y confianza en hacerse escuchar, y no aceptar ser tomado en menos por su procedencia. Al que se le alentaba a seguir sus sueños, y a encarar el ambiente de la educación superior junto a personas que posiblemente tengan mejores bases que uno. A ese entusiasmado niño se le menosprecio hoy.
Pasmado, no dije nada. Porque sentía impotencia y rabia. Tenia ganas de llorar. Mis profes... mis queridos profes Cristian, Flavio, Felipe, Maximiliano... les digo que hago todo lo posible para no ser menos en la vida. Pero aquel comentario me remeció tan duro y repentinamente que hizo surgir aquella inseguridad, aquella estúpida inseguridad clasista que prometí enfrentar y desmentir. Me hizo sentir menos, y me hizo sentir realmente mal.
Y que te lo diga una persona que quieres tanto. Esa persona con la que compartes tanta felicidad y alegría, solo hace que duela mas, y que me lo tome mas enserio.
Estoy molesto, y mas que rabia, tengo pena.