El otro día saque mi bajo, le quite el polvo y empece a tocar.
La falta de practica se hizo evidente y me canse pronto.
Sin mencionar que mis manos se volvieron flojas.
Y la ausencia de dureza en mis dedos me jugo mal.
Sangré un poquito, no mucho. Solo un raspado.
Pero me dolió tocar tan poco.
Dos temas me cayeron pesado.
Siendo que hace años, tocaba albums completos.
Antes de guardarlo lo mire un momento.
Solía decirme "No es un buen bajo".
Pero en mis condiciones, un buen bajo seria demasiado.
He vuelto al principio, soy pésimo nuevamente.
Con conocimiento difuso y habilidad desastrosa.
Pero feliz de que mi viejo bajo siga conmigo.
La estructura es de poema, pero no es un poema. No es nada, solo una reflexión.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario